Un clima de máxima tensión se vivió este jueves en la Legislatura, donde la sesión derivó en un fuerte escándalo marcado por acusaciones vinculadas a la última dictadura militar, insultos y un enfrentamiento que estuvo cerca de terminar a golpes.
El episodio se desató mientras se hacía referencia a un libro relacionado con la dictadura militar. En ese contexto, el diputado justicialista Agustín Samaniego lanzó duras acusaciones contra el padre del legislador radical Miguel Montoya, a quien señaló como supuesto «cómplice» de la dictadura.
Las declaraciones provocaron la inmediata reacción de Montoya, quien solicitó hacer uso de la palabra para responder a los agravios. Sin embargo, según denunciaron desde la oposición, el vicegobernador Eber Solís, le negó la posibilidad de expresarse.
La situación elevó aún más la tensión dentro del recinto. Tras el cruce, Samaniego abandonó rápidamente el lugar, mientras Montoya intentó seguirlo por los pasillos de la Legislatura para exigirle explicaciones. En medio del tumulto, un custodio de Solís habría impedido que el diputado opositor saliera del recinto.
El enfrentamiento no pasó a mayores «de milagro», según señalaron testigos presentes, ya que el clima entre oficialistas y opositores se tornó extremadamente hostil.
Pero el episodio no terminó allí. Previamente, durante otro intercambio verbal, el diputado oficialista Rodrigo Vera protagonizó un duro cruce con el legislador de La Libertad Avanza, Esteban López Tozzi, a quien habría insultado llamándolo «falopero» e «hijo de puta», en medio de la sesión.
Desde sectores opositores cuestionaron el silencio de la bancada justicialista ante los insultos y acusaron a las autoridades legislativas de «convalidar» este tipo de conductas dentro del recinto.

