La influencer Carolina Sicoli dejó atrás su carrera en publicidad, se reinventó en el mundo fitness y atravesó un duro camino de pérdidas, cirugías y tratamientos de fertilización asistida para cumplir su deseo de formar una familia
Tomar la decisión de abandonar una carrera de más de una década en la publicidad para comenzar desde cero en el mundo del fitness marcó un punto de inflexión para Carolina Sicoli. Instalada en Miami, Sicoli hizo giro en su vida laboral y personal, que la preparó para el desafío más grande: convertirse en madre mediante reproducción asistida, afrontando obstáculos médicos y emocionales.
“Si este tratamiento no existiera yo no podría ser madre”, reflexionó en Infobae en Vivo A las Nueve la influencer al explicar por qué decidió contar el proceso. Señaló que, sin la fecundación in vitro, no habría podido concretar la maternidad por la condición que le detectaron en los estudios. La elección le permitió lograr su primer embarazo a los 37 años. Ahora, espera su segundo hijo.
En 2019 dejó un empleo en una agencia de publicidad para iniciar un camino independiente como creadora de contenido. Según contó Sicoli, durante ese período empezó a estudiar fitness de forma formal, aunque ya entrenaba desde antes.
La influencer, radicada en Miami, dijo que el cambio implicó pasar de un trabajo con horarios fijos a una dinámica distinta. En ese contexto, ubicó el punto de partida de su búsqueda de maternidad: “Yo quería ser mamá, pero todavía no”, recordó sobre ese momento.
El diagnóstico y la decisión de congelar embriones
Carolina ubicó el inicio del proceso en 2020, cuando aprovechó el tiempo disponible durante la pandemia para avanzar con estudios y consultas médicas. “Todo el mundo me hablaba de congelar óvulos, hacé este tratamiento, y nunca tenía tiempo”, dijo. Explicó que, con menos viajes y más rutina, decidió empezar.
En ese recorrido, los estudios médicos le revelaron que tenía las trompas bloqueadas. Recordó que en la conversación surgió el término “salpingografía con contraste” para nombrar el estudio, y agregó que en su caso le resultó doloroso.
El médico le advirtió sobre el riesgo de un embarazo ectópico y le recomendó que una trompa debía retirarse. “Hay una trompa que se tiene que ir. Tu riesgo de tener un embarazo ectópico es altísimo”, relató en el streaming.
Según su testimonio, avanzó con la criopreservación y, como ya sabía con quién quería tener hijos, optó por congelar embriones. “Me dijo: ‘Si ya sabés con quién querés tener hijos, congela embriones’”, contó. Y agregó: “Por suerte me fue muy bien, me quedaron un montón de embriones”.
La cirugía, el embarazo ectópico y la pérdida de ambas trompas
Tras la primera intervención, los médicos dejaron la otra trompa, aunque no estaba completamente permeable. “No está 100% destapada. Tenés un riesgo de tener un ectópico”, recordó.
El embarazo ectópico se confirmó después. “Dicho y hecho, cuando me embarazo tengo un embarazo ectópico”, afirmó. Precisó que fue un ectópico cornual y que esa situación derivó en la extracción de la trompa restante.
“Yo perdí mis dos trompas”, dijo. En ese pasaje, remarcó que haber congelado óvulos y embriones resultó determinante para su plan de maternidad.
En la conversación, Sicoli también mencionó una pérdida posterior, que identificó como embarazo químico. “Después del ectópico perdí un embarazo más, que era un embarazo químico”, explicó.
l describir lo que sintió con el ectópico, dijo que el temor creció por la información que buscó en internet. “Empezás a googlear, y en Google todo siempre es peor”, señaló. También contó que desde la ecografía la derivaron al hospital.

Por qué decidió contarlo y qué reacciones recibió
La influencer explicó que durante un tiempo no hablaba de estos temas porque su cuenta mostraba principalmente rutinas de entrenamiento. “En ese momento mi cuenta era muy ‘perfectita’ de fitness. Yo no contaba mucho de mi vida privada”, dijo.

