El paro nacional docente, convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) presentó diversos porcentajes de adhesión, con mayor impacto en la provincia de Buenos Aires.
En Córdoba, la Unión de Educadores de la Provincia locales (UEPC) registró un 75%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires, la mayoría de las escuelas permanecieron abiertas.

En declaraciones a la Agencia Noticias Argentinas, la secretaria general adjunta del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) Olga Ortigoza, sostuvo que el acatamiento fue «mayor al 90%».
El Ministerio de Capital Humano realizó desde las 8.30 de la mañana inspecciones para verificar que se garantizara al menos el 75% de la prestación habitual del servicio educativo, como establece el artículo 101 de la ley de reforma laboral.
Desde la cartera de Sandra Pettovello se aclaró que las probables sanciones a los gremios no requerirán primero comprobar el incumplimiento e iniciar un procedimiento administrativo.
En este contexto, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, señaló que «es la primera vez que sucede una medida de fuerza, de estas características, con la ley de modernización vigente», debido a que la reforma laboral obliga a garantizar un funcionamiento mínimo durante la jornada de protesta.
«Si no se cumple el 75% de presentismo habrá un proceso para determinar sanciones, aunque no estamos pensando en aplicarlas sobre los docentes. Los gremios son los encargados de cumplir con la ley», manifestó el funcionario en Radio La Red.
¿Como transcurrió la jornada de clases en el interior del país?
El porcentaje de acatamiento al paro docente fue dispar en todo el territorio nacional e, incluso, en una misma provincia hubo localidades que tuvieron mayor adherencia de acuerdo a los sindicatos que se plegaban a la medida de fuerza impulsada por CTERA.
En Santa Fe, según la Asociación del Magisterio de la provincia (AMSAFE) informó que superó el 70% en todo el territorio provincial, y calificó a la medida de fuerza como «muy alta». Sin embargo, otros los gremios locales registraron casos particulares como el de Rafaela, que se adhirió en un 25%.
Por su parte, en la provincia de Mendoza el Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación (SUTE) decidió dictar clases normalmente; mientras que en el caso de San Luis, algunos pocos gremios se adhirieron al paro, a pesar de que los universitarios también se sumaron a la medida de fuerza.

En La Pampa, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTELPa) informó un 95% de adhesión al igual que en Misiones, de acuerdo a las cifras oficiales presentadas por la Unión de Docentes de la Provincia (UDPM). La Asociación de Trabajadores de la Educación de Catamarca (ATECA) también comunicó el mismo porcentaje.
La Agremiación del Docente Formoseño (ADF) se plegó a la medida, mientras que otros sindicatos de esa provincia dieron clases normalmente, por lo que se detectó un bajo acatamiento, tal como sucedió en Chaco.
En la región patagónica también fue dispar: se destacó un índice del 95% en Neuquén, con adhesión de la Asociación de Trabajadores de la Educación local, y un cese total por tiempo indeterminado en Tierra del Fuego, por parte del Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina.
En Santa Cruz, hubo una adhesión formal por parte de la Asociación Docente santacruceña y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica local, mientras que en Río Negro se realizaron movilizaciones, pero con un acatamiento menor.

