España venció a Bélgica por 2 a 1 con goles de Fabián Ruiz y Mikel Merino, tras el empate transitorio de De Ketelaere. Lamine Yamal fue la gran figura de un equipo que fue muy superior en el juego pero le costó concretar en el arco rival. La lesión de Thibaut Courtois terminó rompiendo el partido, su reemplazante Lammens falló en el final y decretó la derrota belga.
El equipo de Luis de la Fuente llegaba con buenas sensaciones. Después de una fase de grupos incómoda en la que no pudo quebrar a Cabo Verde y sufrió para ganarle a Uruguay, al pasar a los “mata-mata” apareció el rendimiento que solo se le había visto en la goleada a la débil Arabia Saudita. Fue un contundente 3 a 0 a Austria, donde el juego fluyó y el equipo rindió como se esperaba y luego una prueba de carácter venciendo a Portugal con el agónico gol de Mikel Merino. Así salió a imponer su infalible juego de posesión constante, que adormece al rival y mantiene a resguardo su propio arco. Con el rival maniatado por este esquema con cinco volantes con calidad para jugar y activos para retroceder, era solo una cuestión de tiempo para que llegaran los goles.

Del otro lado, los de Rudi García venían a hacer historia después de una fase de grupos irregular y una consagratoria etapa de playoffs con la remontada ante Senegal y la goleada frente a Estados Unidos. El entrenador plantó una táctica en espejo con un mediocampo nutrido y las individualidades, Doku y Kevin de Bruyne para sacar al equipo adelante.

España se hizo rápido de la pelota y marcó las condiciones con las que se iba a jugar: la tenía todo el tiempo y cuando la perdía, había tantos volantes dando vueltas por la zona, que en pocos segundos volvía a hacerse de la posesión. Lamine por la derecha se mostraba encendido, esperando su oportunidad para dar el golpe. Dani Olmo conducía y con sus gambetas rompía líneas por el centro. Bélgica sufría, no podía agarrarla y dependía demasiado de Doku. Rápido y encarador, el del City era el único que podía romper la defensa rival. De Bruyne y Trossar no la tocaban y mucho menos De Ketelaere, que esperaba demasiado solo arriba.

Tras la pausa de hidratación España logró armar una jugada perfecta para salir de la presión y entre Pedro Porro y Lamine armaron un desastre, que Fabián Ruiz convirtió en gol tras una atajada de Courtois. Pero el partido se complicó inesperadamente. Cuando los de De la fuente se sentían más cómodos que nunca y se preparaban para cerrar el partido sin problemas, llegó la única jugada clara que armó Bélgica en la primera parte y la historia quedó empatada con un gran cabezazo de De Ketelare. El conjunto español se fue al descanso incómodo y embroncado. Ya no tenía el control del juego.

El segundo tiempo arrancó más abierto, España dominaba como siempre pero ahora sabía que un contragolpe lo podría dejar herido. El entrenador entendió que los de rojo necesitaban cambios y salieron Fabián Ruiz y Baena por Pedri y Ferrán Torres y poco a poco Lamine Yamal volvió a brillar. El 19 encaró a todos los que pudo, se puso el equipo al hombro y limpió rivales a puro lujo. A medida que corría los minutos, el crack del Barcelona crecía más y se volvía indomable para una defensa ya decididamente metida contra su arco. El duelo ya era todos contra Courtois hasta que el partido sufrió un golpe que lo quebró. El arquero del Real Madrid tuvo que salir por lesión y a la cancha entró un dubitativo Senne Lammens. Los últimos 15 minutos fueron un bombardeo sobre el área belga y llegó el error del arquero recién ingresado. Lammens dejó un rebote largo y Mikel Merino, en el minuto 88, volvió a convertir un gol agónico que puso a la furia roja en semifinales.
Lo que viene será uno de los duelos más esperados entre los dos grandes candidatos del torneo. El próximo martes, a las 16, España chocará con Francia por un lugar en la final.

