Argentina le ganó a Egipto por 3 a 2 y clasificó a cuartos de final del Mundial 2022. En una noche muy complicada, la Selección lo dio vuelta con corazón y actitud. Cuti Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández marcaron los goles para una remontada inolvidable.
Una nueva muestra de carácter de un equipo que no encuentra su funcionamiento pero logra sacar adelante los momentos complicados con esfuerzo, corazón y su gran insignia: Messi. Y sí, este equipo no es el mismo de Qatar, no juega como en la Copa América, ni se parece al que cerró las eliminatorias goleando a Brasil, pero para ganarle van a tener que matar a los once. La primera parte fue floja, con un equipo que volvió a arrancar dormido y que fue sorprendido por un rival que aprovechó la pelota parada y se puso en ventaja con el gol de Yasser Ibrahim.

La historia se empañó aún más con el penal de Leo, que el arquero Shobeir pudo contener y que dejó golpeado emocionalmente al Diez. Entonces empezaron los nervios, la preocupación de un equipo que no se había visto abajo en el marcador en todo el torneo. Con la pausa de hidratación hubo unos minutos para reorganizar e ir por la igualdad y al regresar aparecieron las chances: el cabezazo de Alexis, el tiro libre de Leo en el palo, el remate de Julián que otra vez tapó Shobeir, la gran figura de Egipto.

El segundo tiempo siguió la misma línea: Egipto metido, Argentina buscando un hueco con pases de un lado al otro. Paredes conducía desde la mitad de cancha y probaba desde afuera pero faltaban ideas para romper líneas y entrar en una defensa que se había cerrado y lucía inquebrantable. La selección se fue achicando pero al mismo tiempo, el Diez se fue agrandando. Leo ganaba las faltas y trataba de encarar en una noche que venía gris.

De contraataque Egipto marcó el segundo, que fue anulado a instancias del VAR por una falta a Lisandro Martínez en el inicio de la jugada. Scaloni entendió que se le iban los minutos, que no aparecían los caminos para el gol y que había que sacudir al equipo. A la cancha fueron Lautaro y Nico Gonzalez por De Paul y Tagliafico, y en medio del desorden, ahora sí llegó el gol de Zico, que todos creímos que sentenciaba el partido.

Listo, 2 a 0 y solo quedaban 10 minutos. No había forma de remontarlo, si el equipo no había jugado bien en toda la noche y encima nuestro héroe había fallado el penal y no podía mostrar su mejor versión. Pero ¿cómo vas a dar por muerto a este equipo? Si tenemos al mejor jugador de la historia del fútbol, que encima está encendido como nunca. Es una obligación confiar. Y entonces el diez la agarró, encaró y encaró hasta que llegó el gol. Gran centro (casi un pase) para que el Cuti marque el 2 a 1 y el conjunto africano se llenó de inseguridad.
Argentina tenía hambre de más y aceleró a fondo. El 10 se fue a un costado y llevó a sus muchachos a la carga. La chance apareció y el 10 no perdonó. Gol de Messi y el partido ahora estaba 2 a 2. Pasamos del golpe a la ilusión. Quedaba un ratito, pero la historia estaba más ganable que nunca.
Minuto 91, en nuestra área recuperó Lisandro Martínez y se armó el contraataque. Julián le dio el pase a Lautaro y el goleador se escapó como un wing por la derecha. La levantó al área y Enzo, el que no encontraba su mejor versión para entrar en la defensa egipcia, ganó en el área y metió el gol que gritó todo el país. Argentina pasó a ganar y defendió el triunfo hasta el final.
Uffff, otra vez sufrimos horrores pero pasamos. Seguimos vivos y estamos en cuartos de final. Mientras tengamos a nuestro gran héroe con la 10 en la espalda, nadie nos puede quitar la ilusión.

