La ONU lanzó una alerta mundial ante la velocidad sin precedentes del virus, que ya desbordó la capacidad sanitaria en el este del país y amenaza con expandirse regionalmente.
Lo más importante: Una muerte cada media hora
El actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha sido calificado por las Naciones Unidas como la epidemia de crecimiento «más rápido de la que se tenga registro». Tom Fletcher, secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, advirtió este viernes que el virus está ganando terreno a una velocidad alarmante, provocando una muerte cada 30 minutos y superando la capacidad de respuesta de los centros de salud locales.
Cifras críticas y expansión regional
Desde que se declaró el brote el pasado 15 de mayo, la enfermedad ha dejado un saldo de 2.184 muertos y más de 4.660 casos confirmados. La emergencia no se limita al Congo; el virus ya se extendió a seis provincias y cruzó la frontera hacia Uganda, donde se notificaron 20 casos. También hay reportes de alerta en zonas cercanas a Sudán del Sur, lo que refuerza el temor de una crisis sanitaria a escala regional.
Factores que agravan la crisis: Guerra y Cepa Bundibugyo
La situación es particularmente grave debido a dos factores principales:
- Sin vacuna ni tratamiento: El brote corresponde a la cepa Bundibugyo, para la cual no existe actualmente una vacuna autorizada ni un tratamiento conocido.
- Conflicto armado y hambre: El epicentro del virus es la provincia de Ituri, donde el sistema de salud colapsa bajo la presión de la guerra entre el ejército congoleño y la milicia M23. Además, la ONU advierte que 2,6 millones de personas sufren malnutrición severa en la región, lo que debilita la resistencia de la población frente al virus.
Respuesta internacional y necesidades urgentes
Para intentar frenar el avance, la ONU anunció una partida de 30,5 millones de dólares adicionales, que se suman a fondos previos y donaciones internacionales que rondan los 300 millones de dólares. Sin embargo, Fletcher enfatizó que el dinero no es suficiente si no hay una acción coordinada en el terreno.
Las necesidades inmediatas incluyen:
- Triplicar la capacidad de tratamiento médico.
- Duplicar los equipos encargados de entierros seguros y dignos.
- Garantizar servicios básicos de agua, higiene y alimentación a través de programas como el del Programa Mundial de Alimentos, que ya distribuye comidas calientes en centros de aislamiento.
Contexto histórico
La actual epidemia se encamina a superar al brote más mortal registrado hasta ahora (2018-2020), que dejó casi 2.300 fallecidos. Con la curva de contagios aún en ascenso, la ONU hace un llamado desesperado a la solidaridad global: «El mundo tiene que despertar y hacerse presente», concluyó Fletcher.

