El reconocido comunicador Dante Gebel afirmó hoy que en las elecciones presidenciales de 2023 habría votado por Javier Milei, pero reconoció que hoy le retiró ese apoyo, y recurrió a la imagen de su padre sin poder pagar sus medicamentos para graficar los límites de la paciencia social ante el programa económico del Gobierno.
“El que tiene que llenar la heladera todos los días no te puede esperar”, señaló durante una extensa entrevista en Infobae al Mediodía, con Maru Duffard, Andrei Serbin, Facu Kablan, Jime Grandinetti y Fede Mayol, al ser consultado sobre la gestión de La Libertad Avanza.
Gebel aclaró que en 2023 no votó porque estaba de viaje, pero que de haberlo hecho habría elegido al actual mandatario por descarte: “Del otro ya lo conocía”. Hoy, en cambio, sostuvo que no repetiría esa elección. “Creo en la industrialización, en que mi papá y mi mamá puedan trabajar dignamente, en que no tengan que mirar el precio para ver si van a comer carne”, argumentó.
Sobre la gestión de Milei, Gebel se negó a ponerle una calificación. Dijo que el presidente todavía está en la mitad de su mandato y que podría “pegar un volantazo”. Reconoció, además, que no comprende el discurso económico del mandatario: “Al tercer dato ya me perdí”. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que el modelo funcione: “A lo mejor derrama la macro y todo lo que está haciendo cae en la micro y nos salvamos todos. A lo mejor eso, y uno dice: chapó, yo era el ignorante que no lo entendía”.
Ni pastor ni candidato
En otro pasaje de la entrevista, se manifestó de manera ambigua con relación a la posibilidad de competir en las próximas elecciones presidenciales. “Me disgusta”, respondió cuando le preguntaron si le atraía la idea de llegar a la Casa Rosada. Y agregó: “No quiero gobernar. Lo he dicho en todas partes. Se me trata como un candidato, se me ataca como a un candidato. Gastan energías, bots, trolls, en alguien que deberían ningunear”.
Sin embargo, aseguró: “Si me arman un gran equipo con los mejores, honestos y capacitados, yo formo equipos de todos los tamaños y gestiono”. En esta línea, aclaró que ese grupo aún está en proceso de conformación y que prefiere perfiles sin antecedentes en la función pública. “Si nunca estuvieron antes, que no digan: ‘Oh, volvió fulano’. Mejor”, afirmó. Consultado sobre qué economista le gustaría tener en un eventual gabinete, respondió que el día anterior había pedido una lista de candidatos, pero que aún no tenía nombres propios.
“Si la gente buena, cuando hablo de bondad hablo de integridad, tiene capacidad y se forma un equipo, ¿por qué no presentar en un país democrático una alternativa más y dejar de subestimar a la gente? Que la gente decida. Es un canalla, es un fantoche o es un buen candidato. Eso debería ser la democracia. Ojalá que tengamos en las próximas elecciones cinco o seis candidatos, si la estructura lo permite, y que tengamos para elegir. Que no sea como el avión, pollo o pasta. Y uno dice: “¿Qué es lo que me cae menos peor?”, analizó.

