En una sesión que quedará para el recuerdo, el diputado nacional por Formosa, Gerardo González, emitió un voto cargado de significado en el Congreso, al respaldar la anulación del veto presidencial a la ley de financiamiento del Hospital Garrahan. Su decisión fue un claro mensaje sobre la importancia de la niñez como prioridad absoluta.
El legislador del bloque Coherencia subrayó que el Garrahan no es solo un hospital, sino un hospital modelo para toda Latinoamérica y un símbolo de la salud pública de excelencia. Recordó que es el lugar al que acuden miles de familias de Formosa y de todo el interior profundo del país en busca de respuestas para los casos más complejos, convirtiéndose en la última esperanza para muchos niños.
Asimismo, se destacó el rol del Garrahan como un centro formador de los mejores profesionales de la salud del país, por lo que defender su presupuesto es también invertir en el futuro de la medicina argentina.
El voto de González, según explican desde su entorno, no buscó la confrontación política, sino establecer un límite claro. «La salud de un niño no tiene color político. No se trata de estar en contra de un gobierno, sino de estar a favor de los más vulnerables», fue el mensaje. Una postura que busca poner la salud de los niños por encima de cualquier disputa.

