La Justicia comprobó que el exministro cobró coimas en el proceso para la ampliación de dos gasoductos. Ya fue sentenciado por la compra de “trenes chatarra”, por sobreprecios en la importación de GNL, por el caso Odebrecht y por la tragedia de Once.
La condena a Julio De Vido a cinco años de prisión por el caso Skanska que se conoció este lunes es la quinta que recibe el exministro de Planificación Federal de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. El Tribunal Oral Federal 4 comprobó que el exfuncionario cobró coimas en la adjudicación de obras de ampliación de gasoductos que realizó la constructora sueca. La misma pena recibió el extitular de Vialidad José López.
Antes de Skanska, el exministro ya había sido condenado a cuatro años de prisión por la compra de los llamados “trenes chatarra”; a cuatro años por sobreprecios en la importación de gas natural licuado (GNL); a tres años en suspenso por el caso Odebrecht, y a cuatro años por la tragedia de Once, la única sentencia firme —confirmada por la Corte Suprema— y por la que cumple prisión domiciliaria en su casa de Zárate.
Trenes chatarra
La primera condena sobre De Vido llegó en abril de 2022, cuando el Tribunal Oral Federal 6 lo sentenció a a cuatro años de prisión por administración fraudulenta por la compra de trenes usados a España y Portugal en condiciones deficientes para las líneas Sarmiento y Mitre.
En la misma causa, el entonces secretario de Transporte Ricardo Jaime recibió una pena de ocho años de prisión por enriquecimiento ilícito. La sentencia todavía no está firme.

Sobreprecios en la compra de gas natural licuado (GNL)
En octubre de 2025, el Tribunal Oral Federal 7 —integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero— condenó a De Vido a cuatro años de prisión e inhabilitación perpetua por administración fraudulenta, en la causa que investigó sobreprecios en la importación de cargamentos de GNL entre 2008 y 2015.
En el mismo expediente fueron condenados el ex subsecretario Roberto Baratta, a tres años y seis meses, y el empresario Roberto Nicolás Dromi San Martino, a tres años en suspenso. El tribunal ordenó además la restitución al Estado de 5.523.345 dólares. Tampoco es una condena firme.
Tragedia de Once, la única condena firme
El Tribunal Oral Federal 4 había condenado a De Vido a cuatro años de prisión por administración fraudulenta, al considerar que no controló el uso de los fondos públicos destinados a Trenes de Buenos Aires (TBA), aunque lo absolvió por el choque del 22 de febrero de 2012 en la estación Once, que dejó 52 muertos y más de 700 heridos.

